lunes, 26 de febrero de 2007

La sexta es la vencida




En una noche de Oscares por demás globalizada, el legendario Martin Scorsese por fin se llevó a su casa la estatuilla al mejor director


Por: Aníbal Díaz González.

Domingo 25 de febrero de 2007. Algunos minutos ya sobrepasaban las 11 de la noche (tiempo del centro) y la ceremonia de galardones fílmicos más importante de
todo el orbe estaba a punto de concluír. Durante poco más de dos horas, un segmento de la comunidad cinematográfica mundial congregada en el teatro Kodak en Hollywood y millones de televidentes alrededor del mundo presenciaron premiaciones predecibles, la gracia de la comediante Ellen DeGeneres y un espectacular
show de sombras chinas. Llegó el momento de anunciar al mejor director. Pasaron al escenario Francis "El Padrino" Ford Coppola, George "Nopuedovivirsinefectosespeciales" Lucas y
Steven "todo mundo me conoce" Spielberg. Después de una retahíla de chistes malos propios de los anfitriones que están a punto de entregar un premio, se anunciaron los nominados:Clint Eastwood - "Letters from Iwo Jima". Stephen Frears - "The Queen". Alejandro González Iñárritu - "Babel". Paul Greengrass - "United 93". Martin Scorsese - "The Departed".Spielberg toma el clásico sobre (y que eternamente se niega a ser abierto) con el nombre del ganador y acerca su boca al micrófono. Los fanáticos de "Taxi Driver" y "Buenos Muchachos" soltamos un respiro de alvio: "Martin Scorsese", anuncia Spielberg. Menudo y espontáneo, Scorsese levanta las manos en una señal que parece decir "al fin, carajo" y se dirige al podio, no sin antes celebrar junto a sus acompañantes, entre ellos Leonardo DiCaprio y Mark Whalberg, dos de los protagonistas de "The Departed". La caminata triunfal de Scorsese inicia al mismo
tiempo que las cámaras televisivas se abalanzan sobre la audiencia del teatro Kodak: DiCaprio aplaude enérgicamente con una alegría desbordante, González Iñárritu pone cara de compungido, Eastwood, Frears y Greengrass sonríen y aplauden con aparente sinceridad y tras bambalinas Jack Nicholson -también del elenco de "The Departed" y con un look similar al de Britney Spears- junta sus palmas eufóricamente.Scorsese recibe su premio entre abrazos y palabras de aliento de Coppola, Lucas y Spielberg mientras toda una audiencia lo ovaciona de pie, pero eso no era todo. Momentos después se anuncia la cereza del pastel: el Oscar de mejor película se va también para "The Departed". La ceremonia concluye y el cineasta se
va a celebrar junto a los demás ganadores.Cabe mencionar que al recibir el premio, Scorsese volvió a levantar las manos en señal de "¡por fin!", gesto correspondido por sus fanáticos. Y es que la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas ya se había tardado en reconocer su trabajo como director. Ya había sido nominado cinco veces (por "Toro Salvaje", "La Ultima Tentación de Cristo", "Buenos Muchachos", "Pandillas de Nueva York" y "El Aviador"), pero la estatuilla lo driblaba, le coqueteaba, 'le hacía ojitos'... pero hasta ahí. Lo bueno fue que la noche del domingo pasado demostró que no hay sexto malo y el maestro Scorsese por fin la hizo suya. Y es que la influencia del director es innegable en el cine contemporáneo: Gracias a él, gente como Robert DeNiro y Joe Pesci se convirtieron en grandes íconos de la pantalla grande; sus épicas de la mafia definieron toda una época; los diálogos en sus cintas se niegan a dejar la memoria colectiva de los cinéfilos de hueso colorado (el "Are you talkin' to me?", de DeNiro en "Taxi Driver" es una de las frases más imitadas y repetidas en el cine moderno); y demostró que el vivir de Hollywood no significa comprometer su arte a cambio de un cine complaciente y dominguero. A "The Departed" se le ha calificado como la mejor cinta de mafiosos desde "Buenos Muchachos", pero tengo fe en que dentro de muy pronto éste comparativo quedará obsoleto. Con casi 65 años de edad y varios proyectos en puerta, sé que Scorsese volverá a la carga con nuevas historias y nuevos personajes que seguramente -al igual que él- serán convertidos en leyendas. No hay por que preocuparse. Hay Martin para rato.

lunes, 11 de diciembre de 2006

Del Toro lo volvió a hacer:"El Laberinto del Fauno", de lo mejor del año

Por: Aníbal Díaz González

Ya ha transcurrido más de una década desde que Guillermo del Toro nos presentara su particular mundo de personajes bizarros e historias de horror sumamente originales
en "Cronos" (1993). Con esta película -acerca de un aparato que regalaba la vida eterna a su dueño-, del Toro demostró que a la hora de hacer cine de calidad una buena
dosis de imaginación siempre resultará ganadora ante millones y millones de dólares de presupuesto, y, lo que es más, en su momento le probó al mundo que México podía
producir cintas de terror que no tuvieran que ver con mujeres lobo o Pedro Fernández combatiendo a una muñeca diabólica.Poco tiempo después Hollywood puso su vista sobre el realizador Jaliciense. Llegaron "Mimic" (1997), "Blade II" (2002) y "Hellboy" (2004); y entre éstas superproducciones se dio tiempo para, en complicidad con Pedro Almodóvar, traer al mundo "El Espinazo del Diablo" (2001), otro cuento de horror fantástico que bien
podría ser una 'precuela' informal para la obra que es la razón de este artículo: "El Laberinto del Fauno".
Situada en la época de la Post-Guerra Civil Española, en "El Laberinto del Fauno" conocemos a Ofelia (Ivana Baquero), una niña de 12 años que tiene que mudarse a vivir al
campo con su padrastro, el Capitán Vidal (Sergi López) y su madre embarazada (Ariadna Gil). Vidal y su tropa se encuentran en la campiña tratando de resistir a las fuerzas
rebeldes, es por eso que le exige a su esposa que viaje a su lado para que su hijo nazca ante su presencia. Mientras vive una realidad deprimente con su padre muerto y su aversión recíproca hacia el Capitán, Ofelia se refugia en su pasión: los libros de cuentos de hadas. A su llegada al campo, la pequeña descubre de manera accidental un laberinto de piedra que al estimular su afición por la fantasía le causa una curiosidad inmensa.
Una de las sirvientas de Vidal (Maribel Verdú, en una de las mejores interpretaciones de toda su carrera), se percata del interés de la niña por el lugar y le advierte que no se interne
en el mismo porque podría perderse. Sin embargo, durante la misma noche de su llegada Ofelia es visitada por un hada, y guiada por la fantástica criatura la pequeña se interna en el laberinto. Ahí conoce a un fauno (una criatura mitológica mitad chivo, mitad hombre interpretada por Doug Jones), quien le revela que es la hija perdida del rey de un mundo subterráneo y mágico, y
que para volver a ganar su posición como princesa deberá llevar a cabo tres tareas que transportarán a la niña a un fantástico, bizarro y peligroso mundo.
De aquí en adelante, "El Laberinto..." es un despliegue de actuaciones inolvidables, criaturas tan fascinantes como extrañas, y, por supuesto, una de las historias más originales de los últimos tiempos. A estas alturas de la jugada, Guillermo del Toro es uno de los directores de mayor
prestigio alrededor del mundo y gracias a su propia compañía cinematográfica, Tequila Gang, ya puede darse el lujo de invertir un presupuesto bastante jugoso en sus producciones, lo que se refleja en las locaciones y efectos especiales de "El Laberinto...". Lo bueno de éste asunto es que la belleza y el magnetismo de su historia sigue sobrepasando cualquier signo de dólares o de pesos: "límites" es una palabra que no figura en el vocabulario de la imaginación del realizador mexicano. En cuanto a las actuaciones, la pequeña Ivana Baquero me puso a soñar muy alto: en mis alucinaciones guajiras se une al selecto club de Tatum O'Neal y Anna Paquin
como una de las ganadoras del premio de la academia más jóvenes de la historia (O'Neal y Paquin tenían 10 y 11 años respectivamente cuando ganaron la estatuilla).
Baquero le da a Ofelia una combinación de inocencia, introversión, curiosidad, valentía y tristeza que un servidor nunca había visto en un actor o actriz infantil. El espectador se convierte en cómplice de la niña, quiere seguir explorando el laberinto junto a ella, sufre con su tristeza, se desespera ante la situación de su familia y experimenta una sensación tanto de sufrimiento como de alivio cuando se revela el destino final de la pequeña. Hay que mencionar también a Sergi López como el sádico y cruel Capitán Vidal, quien no se tienta el corazón a la hora de hacer sufrir a sus enemigos, Ofelia incluída. Si usted nunca ha odiado a un personaje ficticio, creáme que a Vidal va querer sacarle los ojos, meterle hierros ardiendo en las cuencas y finalmente freírlo en aceite mientras le arranca las manos a machetazos (perdón por ser tan gráfico, pero es la verdad). Por último, pero no menos importante, como olvidar a Maribel Verdú. Con su interpretación de la abnegada sirvienta de Vidal que es más de lo que aparenta, Verdú se lleva la película junto con Baquero. Mientras que en México ya estuvo en cartelera, en Estados Unidos fue de los últimos filmes que se estrenó en 2006. Ante éste margen de
pocas semanas, déjeme lanzarle una última advertencia: "El Laberinto..." fue muy bien recibida en el festival de Cannes, así como por la crítica especializada en Inglaterra y
EUA, y la cereza en el pastel es que ya está más que confirmado que será la representante oficial de México durante la próxima entrega de los Oscares como mejor película
extranjera. Y aunque la competencia está fuerte -y con el riesgo de sonar cursi-, no pierdo las esperanzas de que ahora sí y gracias a Guillermo, el cine mexicano viva próximamente su
propio cuento de hadas.

viernes, 8 de diciembre de 2006

No es una vaca cualquiera... (Entrevista con el director de Barnyard)


El 'poder bovino' está más animado que nunca en la nueva cinta de Nickelodeon, Barnyard. El director de la película, Steve Oedekerk, brindó una entrevista para El Hispano News.
Por: Aníbal Díaz González
¿A quién se le podría ocurrir que una vaca macho -si eso existe- sería la protagonista perfecta de una cinta animada?. Nada más y nada menos que a Steve Oedekerk, uno de los 'hombres orquesta' más exitosos de Hollywood. Oedekerk fue el guionista de éxitos cómicos como "Ace Ventura", "The Nutty Professor" y "Bruce Almighty", además ha fungido como productor de otras 'joyitas' como "Kung Pow" y la versión de la pantalla grande de "Jimmy Neutron". Ésta temporada, el genio alocado de Oedekerk nos presenta "Barnyard", la primer película animada dirigida por éste 'milusos'. La trama principal de "Barnyard" gira alrededor de Otis (con la voz de Kevin James, protagonista de la serie "The King of Queens"), una vaca que es un verdadero 'animal fiestero'. Cuando los ancianos dueños de la granja en la que viven Otis y sus amigos (Pip el ratón, Freddy el hurón, Peck el gallo y Pig el cerdo) no están observando, el alegre animal y su banda arman pachangas, hacen bromas y ven televisión. El padre de Otis, Ben (voz de Sam Elliot, conocido por su papel de militar en "Hulk"), está preocupado por los hábitos de su hijo, ya que algún día éste tendrá que tomar su lugar y ser el líder de la granja, protegiendo a todos de la amenaza constante de unos coyotes con intenciones nada buenas. Vía telefónica desde Los Angeles, Steve ofreció una entrevista para El Hispano News acerca de la idea detrás de Barnyard y el complicado -pero divertido- proceso de traer a la vida a éste grupo de 'animales pachangueros'.

¿Cómo se te ocurrió la idea de la trama de la película?

Hace varios años estaba en casa de un amigo, y a donde quiera que iba su perro me seguía y no dejaba de mirarme. Me empecé a imaginar que cuando me fuera de casa de mi amigo el perro empezaría a caminar en dos patas y a decir "uta... por fin se fue éste fulano", y después se juntaba con el gato a jugar póker. Fue un pensamiento gracioso que se quedó conmigo, ahora lo llevé más allá con ésta película.

Ésta es la primera vez que dirges una película animada, cuéntame de tu experiencia.
La principal diferencia de hacer una cinta de animación y una de 'acción viva' es que las películas animadas llevan mucho más tiempo. Mientras que en una película normal te puedes llevar un año haciéndola, entre las etapas de pre-producción, filmación y post-producción, con "Barnyard" nos tardamos tres años. Es un proceso muy largo, muy meticuloso. Cuidamos de detalles tan pequeños como la forma de las nubes.
A lo largo de tu carrera, en tus películas haz actuado, dirigido, y producido... ¿también tienes voto en el proceso del casting?
¡Claro!. Al ir escribiendo las partes de cada personaje me iba imaginando a la mayoría de los actores que prestarían sus voces. Siempre tuve en mente a Sam Elliot para dar vida al papá de Otis. En cuanto al mismo Otis, también me encantó Kevin James para éste papel. La verdad no veo mucha televisión, pero cuando vi "The King Of Queens" me gustó mucho que Kevin suena muy auténtico cuando se enoja, cuando está frustrado, me parece muy cómico. Cuando vi su show hice una nota mental de que tenía que conseguirlo para ésta película, lo necesitaba para que hiciera Otis desde el punto de vista que lo que quería que entregara la interpretación de un personaje que siempre 'la riega' pero no puedes evitar que te caiga bien.
Es la primera vez que Kevin presta su voz para una cinta de animación, ¿no batallaste con él?

El primer día estuvo raro, como que andaba muy serio. Pero empezó a leer sus líneas y de ahí en adelante todo fluyó de manera muy natural, empezó a desatarse como no tienes idea.

Algunos creadores como Matt Groening (el 'papá' de los Simpson) relacionan los nombres de sus personajes o sus historias con sus familiares o amigos. ¿Haz hecho algo parecido en alguna de tus cintas?
Lo que a mí me gusta hacer es sacar de la imaginación las cosas más locas y absurdas posibles, no trato de basarme en algo que ya existe. Por ejemplo, en la película sale un niño que es muy molesto, y el chiste aquí es tratar de crear al niño más horrendo que haya vivido sobre la faz de la tierra, alguien que sea muy odiable.
¿Cuál crees que sea el mensaje principal de 'Barnyard'? (si lo hay)
Es una historia muy bonita, en la que se destaca la relación entre padre e hijo. Todo el mundo se podrá identificar con ella.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Ya hay una serie de 'Barnyard' en preproducción para Nickelodeon, y estoy contemplando la idea de traer de vuelta al 'chosen one' (el personaje principal de la comedia de artes marciales "Kung Pow") en una secuela. También estamos preparando una serie bien extraña de anime que combinará fotografías, recortes y animación tradicional, es algo que nunca se ha visto.

Gracias Steve.
Gracias a tí.

La vida detrás del mostrador -Clerks II-

Los 'célebres' personajes de Kevin Smith regresan en Clerks II

Por: Aníbal Díaz González

¿Quién demonios es Kevin Smith?. A simple vista es un clásico gringo gordo treintón y de lentes, con rasgos de nerd, pero no nos vayamos con la finta. Smith es uno de los directores más trascendentales de la década de los 90s, ya que su ópera prima 'Clerks' (algo así como 'dependientes de tienda' en español), es el ejemplo más claro de cómo se hace una buena cinta independiente: poco presupuesto, guión bien estructurado, actores completamente desconocidos que entregan interpretaciones memorables y claro, es un trabajo filmado en su totalidad en blanco y negro. La trama de 'Clerks' es simple: Dante Hicks (Christopher O'Halloran ), un veinteañero que recientemente abandonara la universidad, se gana su mediocre vida trabajando en una tienda tipo seven eleven en New Jersey. Cierto día en el que a Hicks le toca descansar su jefe no puede asistir a atender el comercio, así que le dice a Dante que lo cubra 'sólo por ésta vez'. El joven asiste a su lugar de trabajo de mala gana, y junto a su mejor amigo Randal Graves (Jeff Anderson), quien labora como dependiente de un videoclub contiguo, vive una serie de sucesos estúpidos que van desde el venderle accidentalmente cigarros a una niña de 4 años hasta descubrir el cadáver de un anciano en el baño de la tienda. 'Clerks' fue filmada en 1994, en el pleno apogeo de la Generación X americana. 'La Gen X' se caracterizó por su apatía ante prácticamente todo aspecto de la vida, y los personajes de 'Clerks' reflejaron perfectamente ésta característica vital de ése fenómeno social, de ahí su éxito entre la juventud gringa. Dante y Randal sólo se preocupan por su bienestar y se la pasan discutiendo acerca de temas tan intrascendentes como el 'destino' de los obreros que construyeron la Estrella de La Muerte de las películas de Star Wars. 'Clerks' también marcó el nacimiento de un par de personajes que ya forman parte de la cultura 'pop' estadounidense: Jay (Jason Mewes) y Silent Bob (interpretado por el mismo Smith). Éste par se dedica a vender hierba -sí, de ésa hierba- afuera del videoclub en el que trabaja Randal, y han aparecido en todos los filmes posteriores que han salido de la mente de Kevin Smith. Años, premios, éxitos y varios aumentos de presupuesto después, el director entrega la secuela de 'Clerks', llamada, lógicamente, 'Clerks II'. En ésta segunda parte (ahora a color), Dante y Randal trabajan juntos en un restaurante de comida rápida tipo McDonalds, y se las han ingeniado para, ahora a sus treinta y tantos años, conservar su 'amor' por aguantar a la clientela. Además tienen que enfrentarse a nuevos retos como el matrimonio, abandonar Jersey y encontrar una carrera real. "La película se trata acerca de qué es lo que pasa cuando la flojera de los 'veintitantos' dura hasta que cumplimos 30. Dante y Randal aún están sumergidos no exactamente en la misma situación, pero en un escenario en el que realmente es hora de madurar y hacer algo más que disecar la cultura 'pop' y hablar acerca de sexo", indicó el director Smith en una entrevista publicada en internet. "La idea detrás del filme se resume en una pregunta: ¿qué les pasó a éstos dos?". Al microuniverso de 'Clerks' llegaron nuevas caras: Rosario Dawson, conocida por su trabajo en cintas como 'Sin City', 'Kids' y 'Men In Black 2' interpreta a la sexy manager del restaurante, y para hacerle honor a la tradición de emplear a actores desconocidos, el director Smith le dió la oportunidad a Trevor Fehrman, quién encarna a la nueva joven promesa 'nerd' Elias Grover, y quien aparentemente se encargará de tomar la estafeta de sarcasmo e ironía de Dante y Randal. En 'Clerks II' hay que esperar más de lo mismo, lo cual puede que no sea necesariamente malo. Ésta vez las discusiones entre los protagonistas y sus clientes tienen temas más actuales como quién ganaría en una pelea entre George Lucas, Peter Jackson y Jesucristo; y Jay y Silent Bob regresan a hacer lo suyo entre chistes y referencias a 'El Código Da Vinci' y 'El Silencio de los Inocentes'. Aunque está recomendada especialmente para los fans de hueso colorado del mundo de Kevin Smith, 'Clerks II' podrá arrancarle una que otra carcajada al público en general, especialmente si le gustan las comedias simples. 'Clerks II' ya está disponible en DVD.

Consejos para manejar (a policías que lo detengan por nada) (Fecha Original de publicación: Julio 2006)

Por: Aníbal Díaz González

La semana pasada se me ocurrió apostar con mi amigo Luis, el diseñador argentino del periódico. Me dijo: "Mirá. Te apuesto lo que vos querás a que no llegás antes de las nueve a la oficina". Dijimos que si no llegaba temprano a mí me iba a tocar pagar el desayuno, así que, ni tardo pero sí un poquito perezoso éste viernes me levanté con el objetivo de llegar al periódico a las 8:30 a.m. por lo menos. Quién iba a pensar que de cualquier manera perdería la apuesta. Su servidor circulaba por la calle Rosedale, en Fort Worth (mi terruño adoptivo), hacia el 820. Como todas las mañanas, iba cante y cante: "Reinalda, Reinalda, quítate tu minifalda, que cuando bailas el cumbión, cumbión, ¡se te mira hasta la espaldaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!." Chequé mi retrovisor y escuché la sirena de una patrulla. "JajAJajAJajAJa.... pararon a un pobre imbécil. ¡AH CABRERAS, ES A MÍ!. OK, Aníbal... sereno moreno. No hiciste nada (esta vez), así que no tiene que haber ningún problema". Del vehículo policial descendió un agente con porte de antinarcóticos y un par de cicatrices atravesándole la cara (no es broma, es neta). Se acercó a la ventana de mi carrazo Geo Metro del 96 sin lavar y procedió a aventarse el protocolo correspondiente. - "Good morning Sir. Licence and Insurance please". - "Lles, of curs", le contesté, medio sacado de onda la verdad, porque les juro que no hice nada, no me pasé ningún rojo, traigo los 'stickers' vigentes, manejo como viejito a 20 millas por hora.... nada. Le pasé la licencia y anotó el número de la misma en un papelito. "¿A nombre de quién está el vehículo?", me preguntó el gendarme en inglés. "Pos mío", contesté expresivamente, en inglés también. "Aparentemente usted debe tickets en Garland (?)... permítame". El policía regresó a su vehículo. Después de como 10 minutos, en lo que pensaba qué demonios le iba a invitar de desayuno a Luis, el oficial regresó a echarme un verbo acerca de que yo había tenido unas infracciones en Irving (las cuales fueron hace más de un año y un abogado me echó la mano para solucionar ése problema), y que debía llamar al ayuntamiento de ésta localidad para asegurarme de que todo estaba bien, luego me hizo preguntas acerca de las placas del auto y de los dueños anteriores, hasta que finalmente se dió cuenta de que no le salí con premio y me dejó ir. Luego de ésta aventura de inicio de fin de semana empecé a cavilar y cavilar... si no hice nada, ¿por qué me pararon?. Me negué a pensar que por ser hispano, éso siempre se me había hecho un escape fácil y estúpido de la gente que realmente comete errores o infracciones de tránsito. "Inches policías, no quieren a los mexicanos we, por éso me pararon a mí", he escuchado decir a algunas personas que andan rayando llanta con el estéreo a todo vuelo a bordo de sus camionetotas de película de Mario Almada. Pero luego, por más que me esforcé, ésa razón se aferró a mi cabeza: me habían parado por mi cara de totonaca. "Se llama 'profiling'", me dijo cierta fuente confiable que pa' no balconearlo me abstendré de decir su nombre. "No es legal y la policía nunca va a admitir que lo hace, pero suele pasar. De vez en cuando paran a gente hispana o de raza negra nada más porque sí, dizque por verse sospechosos. Aunque yo siempre he dicho que el 'profiling' no se rige tanto por la raza, sino por la clase social". "¿Clase social?" pregunté perplejo. "¿Osease que a lo mejor influyó el hecho que traigo el pelo un poco largo, barba crecida, camiseta y el carro sucio? ¿Crees tú qué por éso me pararon?". "Pues sí", contestó tajante mi fuente.Para asegurarme que éste asunto del 'profiling' no era paranoia ni leyenda urbana, me puse a buscar información acerca de alguna asociación que combatiera éste tipo de casos (y peores, como los de brutalidad policiaca). Me topé en internet con un web site que se llama www.racialprofilinglegalhelp.com. Los creadores de ésta página de internet la autodefinen como "un proyecto de la iniciativa privada que fue creado como resultado de la preocupación del súbito incremento de la pérdida de las libertades civiles que ha ocurrido desde el 11 de septiembre." La verdad confío en que éste site es legítimo y serio, ya que dentro de su apartado de enlaces tiene conexiones con LULAC y el Consejo Nacional la Raza. Así que, por si sí o por si no, ahí le van una serie de consejos obtenidos directamente de racialprofilinglegalhelp.com por si un oficial llega a pararlo en la calle: 1 Sea respetuoso, no insulte ni se le ponga al brinco al policía. 2 Si le piden la licencia o seguro, provea ambos sin ningún problema. 3 Si le dan un ticket, fírmelo. Si no lo hace lo podrían arrestar. 4 Permanezca en calma y en control de sus palabras, emociones y lenguaje corporal.5 No discuta. Acuérdese de lo que dicen en las películas: "Todo lo que diga puede ser usado en su contra". 6 Mantenga las manos a la vista del policía. 7 No salga de su vehículo ni corra, mucho menos se le ocurra tocar al oficial.8 Si el policía quiere hacerle una prueba del aliento por sospechar que maneja bajo el influjo del alcohol, acepte. Si no la toma le pueden quitar la licencia (además, el que nada debe nada teme, a menos que en realidad sí ande hasta las chanclas). Finalmente, si le pasó como a mí, está en todo su derecho (no importa su estátus migratorio) de pedir el número de placa del policía y su nombre, para después poner una queja. Además, si el oficial que lo detenga anota su número de licencia u otra información en un papelito -también como en mi caso- usted también tiene todo el derecho de decirles que destruyan el pedazo de papel. Acuérdese que en la licencia viene su dirección y si cualquier persona tiene éstos datos en su poder, sabrá Dios que le puede pasar. Por lo pronto ya decidí que voy a lavar el carro más seguido, a ver si así ya no me paran. En lo concerniente a la apariencia, se me hace que me van a volver a detener porque a mucha honra voy a seguir portando con orgullo los rasgos coahuiltecas que me heredaron mis antepasados. ¡Ah, por último y antes de que se me olvide!, nunca le apueste nada a un argentino. Cuando ganan se lo echan a uno en cara cada que tienen oportunidad.Hasta la próxima semana.

lunes, 4 de diciembre de 2006

"Aquí no queremos jornaleros" (Fecha Original de Publicación: Agosto 25 de 2005)

Los vecinos del cruce de la N Marsalis Avenue con la E 8th Street en Oak Cliff siguen quejándose acerca de las personas que se congregan en ésta área, unos para pedir trabajo y otros a fumar marihuana y tomar bebidas alcohólicas. Un oficial de la policía de Dallas comenta que, si las quejas se formalizan, los individuos que sean sorprendidos en éste lugar podrían incluso ser deportados.

Por: Aníbal Díaz González

'Johnny' y 'Pedro' ya tienen mucho tiempo viviendo en Oak Cliff. Y como muchos latinos que viven en ésta área, acuden de vez en cuando a pedir trabajo en el cruce de la N Marsalis con la E 8th St. El problema es que una parte del grupo de personas que se reúnen en el estacionamiento de un 7 eleven ubicado en el cruce mencionado resultan una molestia para los vecinos, comerciantes y una escuela de ésta área.
"Yo vivo a tres bloques de aquí y trabajaba de 'chirroquero'", comenta 'Pedro', quién llegó de Guanajuato hace ya algunas décadas. "Orita estoy desempleado y pues la verdad orita no ando buscando trabajo, nomás estoy aquí con los camaradas. Pero a veces sí he estado aquí pidiendo trabajo porque los contratistas ya saben que aquí está uno". "Lo malo -interrumpe 'Johnny'- es que uno sí viene a buscar jale, pero hay ca#$*nes que nomás vienen a perder el tiempo y a hacer pen$!@#das".
"Sí... -continúa 'Pedro'-. Cuando uno pide trabajo mejor nos ponemos acá", dice el guanajuatense refiriéndose a una pequeña porción de jardín que forma parte de los terrenos de la escuela primaria James Bowie, ubicada junto al 7 eleven. "Nosotros mejor esperamos (a los contratistas) de este lado porque cuando se paran en el seven se les amontona la raza. Nosotros mejor les decimos 'vente acá güero, acá platicamos', porque aparte, cuando se les junta la raza unos los distraen mientras otros les sacan herramienta de atrás de las trocas".
"Yo sí ví una vez cuando unos vatos estaban platicando con un gringo y otros le sacaron cosas de la troca", continúa 'Johnny'. "También otra cosa mala es que cuando pasan las maestras o las señoras a la escuela hay gü#ye$ que les faltan al respeto, les dicen de cosas, y hay otros que hasta las quieren agarrar".
"Si comprende uno que la gente, los vecinos, se anden quejando y que estén enojados por culpa de gente que hasta fuma marihuana enfrente de los niños. Pero pos también hay que aclarar que uno sí quiere buscar trabajo. Ya sabe uno que hay gente que nomás viene aquí a fumar o a tomar, pero también ojalá que la gente supiera que no todos, hay gente que lo que quiere es encontrar jale", concluyó 'Pedro'.
Por otra parte, el oficial de policía Gerardo Monreal es uno de los miembros de la Southwest Patrol Division, ubicada en Oak Cliff, que ha estado atendiendo de manera constante este problema.
"Últimamente se han estado quejando mucho acerca de que demasiada gente nadamás se queda ahí parada, he hablado con muchos comerciantes y algunos vecinos, hay una señora que vive por ahí y una escuela, ellos también se quejan porque dicen que hay mucha gente ahí parada, señores, y ellos ni sabe qué.", indica Monreal. "Uno como policía les puede decir que se retiren del área, pero ya después hay casos como el de la tienda del 7 eleven en el que el manager de ahí ha puesto criminal traspass. Esto significa cuando ya le dijiste a un individuo que no puede regresar a cierta propiedad".
La principal preocupación de Monreal es que ésta situación pueda desembocar en algo peor para la gente que sí va a pedir trabajo en esta área. "Yo lo que quiero hacer con los hispanos es educarlos un poquito más, hacerlos entender que cuando alguien les da una criminal traspass quiere decir que no regresen, porque si regresan los van a arrestar, el policía no tiene otra opción", explica el oficial. "Si el manager preguntara '¿qué vas a hacer?, ya le puse criminal traspass', uno tiene que hacer su trabajo. La gente que recibe un criminal traspass ya no pueden regresar ni a comprar una soda. Si regresan, el manager puede enseñar el reporte y la policía lo va a tener que arrestar. Ahora la persona va a tener otros problemas. Al arrestarlo y ver que no tiene la documentación apropiada, ya cae en otro sistema, que es el de inmigración. Lo que va a seguir es que lo van a deportar."
En cuanto a la situación del vecindario, el oficial Monreal tiene la hipótesis de que si las cosas continúan de esta manera, ésto puede ser el principio de una reacción en cadena comprendida por más vicios y hasta otro tipo de problemas como la prostitución. "Los vecinos tienen problemas con personas orinándose, tomando, fumando mariguana... lo que me preocupa también es que cuando ves gente así, también vas a atraer otro tipo de personas. Vas a traer un ambiente como... en esa área hay ciertas zonas donde antes había muchas prostitutas, entonces muchas muchachas van a llegar a ver a quién le sacan dólares", indica Monreal. "Va a haber otra persona también que los vea y que vaya a pensar que aquí puede vender droga. Las madres de los niños que asisten a la escuela que está en un lado tienen temor de que les vaya a suceder algo a sus hijos. También tenemos que tener en consideración que parte de los que están ahí parados son los padres de esos mismos niños que asisten a esa escuela. Uno va y les dice que se retiren de buena manera, como consideración hacia sus hijos. Está bien que hay gente que sí va a buscar trabajo, pero los contratistas por lo regular van a venir a las 6 am, 7 am, incluso a las 9... si las personas ya saben esto, ¿qué hacen ahí a las 12:00 del mediodía?. Yo comprendo que los que toman y tiran basura son unos cuantos, pero por uno la llevan todos", puntualizó el oficial.
Joel Leal, manager de Dallas Tortilla & Tamale Factory, negocio ubicado frente al 7 eleven, brindó también su opinión acerca de éste problema. Leal comenta que los individuos en cuestión han resultado perjudiciales para el avance de su negocio y de otros lugares de comercio aldeaños. "Lo que he visto es que se ponen ahí a esperar trabajo pero están tomando al mismo tiempo, y... fumando mariguana, la basura la tiran en el piso y no la levantan, a nosotros nos ha afectado mucho con los clientes que entran aquí a hacer negocio, porque ven mucha gente enfrente y no quieren parar", indica Leal, quién comenta también que el problema ha sido constante desde tiempo atrás, no acaba de surgir. "La policía ha venido a hablar conmigo y al cruzar la calle, en el 7 eleven, se han quejado por años. Hasta ahorita la policía sí está haciendo algo, les toman fotos a los muchachos que esperan afuera, y les dicen 'si vienen otra vez mañana, los van a arrestar'. El otro día vinieron a hablar conmigo acerca del problema y yo les dije que yo tampoco los quería aquí: abusan mucho del lugar, con la basura...". Para finalizar, Leal sugirió que la ciudad construya un lugar especial para que estas personas puedan buscar empleo. "Yo sé que son pocos los que andan mal y que la mayoría de ellos nomás quieren trabajar, pero ¿qué puede uno hacer?. Estaría bien que les pongan un lugar especial en dónde puedan esperar el trabajo, pero, aquí enfrente de los negocios como el 7 eleven o aquí conmigo no se ve bien".
Una de las vecinas más afectadas por la conducta errática y basura generada por los individuos en cuestión es Lilia Salinas, quién vive con su familia frente a la escuela primaria. "Nosotros sí le hablamos muchas veces a la policía porque nos tiran mucha basura, muchas botellas, las quiebran... cuando salían los niños a jugar se cortaban; y a veces los señores hasta se orinaban adelante de los niños. Le hemos hablado muchas veces a la policía pero (la gente que está parada en la calle) no entienden", indicó indignada Salinas, quién también reconoce que no todas las personas que se congregan en el lugar lo hacen para causar problemas. "Sí hay muchas personas que sí vienen en realidad a buscar trabajo porque lo necesitan, pero otros nomás vienen a sentarse ahí a tomar y a vender drogas, ya mucha gente sabe que ahí están muchos parados que venden drogas. También había una muchacha que se ponía a fumar ahí con ellos, pero ya no ha venido", concluyó la vecina.
Por lo pronto, el lugar comienza a lucir más despejado, ya que la División Southwest del Departamento de la Policía de Dallas tiene designadas ya algunas unidades que patrullan específicamente esa área para atender cualquier percance. De cualquier manera, la necesidad de empleo continúa y hay personas que permanecen pidiendo trabajo en los alrededores.
La directora de la James Bowie Elementary School no pudo ser contactada para obtener sus comentarios.

sábado, 2 de diciembre de 2006

Y Superman... ¿cómo consiguió papeles? (Fecha Original de Publicación: Junio 2006)

Por: Aníbal Díaz González

No se trata de hacerle promoción gratuita, pero éste miércoles 28 de junio se estrena la nueva película de Superman. Como parte de las estrategias de mercadotecnia, éste sábado el canal A&E transmitió un programa acerca de la historia del mentado 'Hombre de Acero', desde un relato de los meros inicios del cómic hasta entrevistas con gente involucrada en el nuevo filme. Hubo algo que me causó mucha gracia. El programa concluyó con el narrador diciendo una frase que iba más o menos así: "en escencia, la historia de Superman demuestra como un inmigrante puede salir adelante en éste gran país que es Estados Unidos".
¡Ah Dio!... no digo que ésto no sea cierto, Estados Unidos ofrece muchas oportunidades, pero los inmigrantes ilegales siempre se topan con un buen de trabas para poder lograr el "American Dream". Y estoy hablando de inmigrantes de otros países... ¿qué tal si la ficción del cómic se aplicara en la realidad?... ¿qué tal si Estados Unidos estuviera recibiendo inmigrantes ilegales de otros planetas?.
Para empezar, Superman cayó del cielo en una cápsula espacial que sus papás enviaron a la tierra antes de que su planeta explotara. La capsulita que contenía al niño aterrizó en un pueblo sureño ficticio de Estados Unidos, Smallville (o Villachica, como lo conocen algunos). En éstos tiempos, es casi seguro que en varios pueblos al sur del país cuenten con uno que otro minuteman. Éstos "protectores de la frontera de Estados Unidos" improvisados luego luego le hubieran caído encima a la cápsula diciendo que podría tratarse de un arma de destrucción masiva o del principio de un ataque terrorista por alguno de los "múltiples enemigos de su patria y de la libertad", y la hubieran confiscado a la voz de ya con todo y mocoso superpoderoso adentro.
Ahora, por otro lado, seamos más optimistas. Digamos que los minutemen no encontraran la cápsula y todo pasa como en la historia, un par de granjeros de apellido Kent se encuentran al niño y se lo llevan para su casa y presentan al bebé como propio. Nos topamos con más trabas. Para empezar, ¡los Kent ya estaban rucos!, nadie les iba a creer que el chilpayate era suyo. Para seguir, si dos gringos quieren adoptar un niño inmigrante, el asunto no se hace de la noche a la mañana. Según el website de la embajada de Estados Unidos en México, si un norteamericano quiere adoptar un infante azteca la oficina de servicios a ciudadanos estadounideses tiene que mandar una carta con toooooooooda la documentación que se necesita para pedir al niño o niña en cuestión. Después hay que checar los requisitos para obtener una visa de inmigrante para el hijo adoptivo, y los americanos también tendrían que comprobar que el muchachito es huérfano. ¡Y ésto es sólo para los mexicanos, éste wey cayó del cielo!. ¡¿Cómo demonios comprobaron que era huérfano y que no lo habían comprado en el mercado negro?!.
Aumentemos la dosis de optimismo otro poquito: los Kent adoptan al niño sin ningún problema, le ponen Clark y ya, vive con ellos. Va creciendo, y desde temprana edad descubre sus poderes y comienza ayudarle a su papá postizo trabajando en la granja. En un pueblo chico (y sureño, para acabarla), nunca falta la vecina chismosa que se fija en todo, y, al ver que el pequeño Clark carga tractores sin ningún problema y recoge cosechas a velocidad super-rápida, un par de pensamientos le cruzan la cabeza: "éste niño aguanta mucho trabajo pesado, pa' mi que es mexicano. Y éstas gentes lo explotan mucho, se me hace que voy a hablarle al CPS". Con esa famita que cargan a cuestas los de Servicios de Protección al menor, gracias a la llamada de la vecina chismosa hubieran llegado a la granja en un dos por tres, descubren a Clark cargando como media tonelada de leña y le reclaman a los Kent, para posteriormente darse cuenta de que, por tal de evitar tanta burocracia, éstos hiceron una que otra tranza para conseguirle papeles chuecos al niño y así poderlo adoptar más rápido. El chamaco, asustado y desorientado, no controla sus poderes y la gente del CPS lo somete fácilmente y sus papás adoptivos no lo vuelven a ver nunca.
Pasan los años, y, al no demostrarse su nacionalidad de origen, Clark crece en un orfanatorio. A pesar de tantas adversidades, el muchacho crece siendo optimista y buena onda, total, ¡ésta es la tierra de las oportunidades!. Se gradúa de highschool sin haber aprendido nunca algo acerca de su propia cultura porque bueno, además de que viene de un planeta muy lejano, hay muy pocos maestros que vengan del mismo lugar del cual él es originario (de pilón el planeta explotó, así que la neta ésto importa mucho).
Aprende a regular sus poderes, así que durante los años en el orfanato pesca chambas en la construcción y ahorra bastante dinero, el suficiente para ingresar a la universidad. Además, a base de relaciones y esfuerzos consigue becas aquí y allá, le echa muchas ganas a sus estudios y se gradúa como reportero. Sólo que al salir, ¡sorpresa, sorpresa!... es inmigrante ilegal, no tiene papeles, no tiene seguro social, así que según la ley, aunque tenga estudios universitarios no podrá ejercer su profesión. Triste, se regresa a la construcción, en la que se sigue yendo bien, digo, el trabajo como de 20 lo hace él solito y en menos tiempo, pero aún así se deprime de vez en cuando por no haber podido trabajar nunca en el diario "El Planeta". Además tiene que soportar que uno que otro gringo racista que nunca ha trabajado bajo el sol le diga "ustedes los malditos inmigrantes ilegales sólo vienen a mi país a quitarme el trabajo".
Lo último que se sabe del frustrado joven Kent es que es contratado por el gobierno norteamericano para construír un muro a lo largo de toda la frontera de México con Estados Unidos, ya que, al no poder conseguir trabajadores indocumentados para levantar la obra en cuestión, al tío Sam no le queda otro remedio más que darle papeles a éste inmigrante ilegal para de ésta manera poder emplearlo (a la Casa Blanca le sale mejor legalizar a un sólo indocumentado que a los millones que también desean por lo menos un permiso de trabajo, además Clark les cobra barato).
Y ésta es, amigos míos, la historia de cómo Superman habría conseguido papeles si su odisea hubiese sido real... lástima que nunca conocería a Luisa Lane. Se habría casado con ella y hubiera evitado todo éste desmother.